Caperucita Roja por Benja Mayol

Benja

 

Hola, para el que lea este mensaje, soy el lobo feroz del bosque. Necesito que me ayuden. Estoy solo, miserablemente triste, atrapado en el pozo junto a la casa de la abuelita de Caperucita, si alguien la conoce. Si tiene dudas de cómo terminé aquí, esta es mi historia:

 

La seguí, la observé a distancia, la miré. En un instante la alcancé y la saludé con una voz espeluznante.. Ella también me saludó, sin miedo. Fue raro porque la quise asustar con mi voz de tono grave y malvado. Yo le pregunté a dónde se dirigía porque estaba apurada. Ella me dijo que iba a visitar  a su abuelita, tan dulce y débil, que estaba enferma. Vivía en el otro lado del bosque.

Yo así nomás esperé que se alejara  lo más rápido posible corrí hasta el otro lado del bosque por un atajo que nadie conocía, sólo los lobos feroces como yo. Cuando llegué toqué la puerta. Escuché la voz de la anciana preguntando quién era y abrió la puerta. De repente, no dudé y me la tragué de un bocado. Me puse algo de su ropa e imité ser ella. Y ahí fue cuando escuché la voz de Caperucita. Entró y sospechó muchas cosas de mi hasta que dijo que tenía dientes muy grandes. De una la comí. Se escuchaban gritos llamando auxilio en mi panza y me dolía. En un instante me dormí.

Cuando me desperté noté que mi barriga estaba cocida. Sentía mucho dolor y tenía mucha sed. Fui al pozo a tomar agua. Lamentablemente, me caí en el pozo y nunca volví a subir. Finalmente, un pajarito vino y le pedí que transmitiera este  mensaje a todos para que supieran mi historia.

 

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