Margui, Fefi y Chivi

 

Al ver a un miembro de mi tropa atrapado  en los largos y pegajoso  tentáculos  de un calamar gigante, sentí que mi cuerpo latía y me quedé paralizado unos segundos. La horrible imagen del calamar atacando al pobre marinero era horrible y supe que tenía que ayudarlo. Al reaccionar,  agarré mi arma, tomé coraje y comencé con el ataque. El gran y feroz animal era muy fuerte, pero al parecer no más que yo, porque lo pude derrotar. Al ver que el animal caía sobre el agua, el marinero cayó junto con él. Yo me tiré atrás de él para buscarlo, pero fue demasiado tarde.  Al hallarlo, él estaba inconsciente. Lo llevé devuelta al submarino. Junto a tres marineros más, lo apoyamos en una camilla y luego de 5 minutos reaccionó. Estaba medio confuso pero finalmente nos dio las gracias. Esa noche, comimos tentáculos de calamar.

 

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